Nos quieren deshumanizar.

Anoche Óscar Camps, de ProActiva Open Arms dio una entrevista en el programa El Intermedio, recién llegado de Grecia.

En Grecia no han permitido que el barco Open Arms descarge 20 toneladas de ayuda humanitaria que transportaba para los campos de refugiados que hay en las islas de Samos y Lesbos. Ambas islas albergan más del doble de personas refugiadas de su capacidad. Las condiciones de vida son inhumanas. Por ello, pequeñas organizaciones que ayudan a la población refugiada, habían hecho llegar a la ONG sus peticiones de medicamentos, ropa, artículos de higiene, etc.

Las personas refugiadas que están en estos campos deberían estar repartidas entre los países de la Unión Europea y, por supuesto, viviendo en condiciones dignas. Pero los países de la Unión Europea no han cumplido con sus compromisos de acogida y las personas refugiadas se hacinan en estas islas de las que es imposible escapar. ¿Qué explicación le han dado a Óscar Camps? Que “las órdenes vienen de muy arriba”. Tardaron tres meses en autorizar la salida del barco. Se le autorizó a salir bajo la amenaza de que, si seguía alguna ruta de salvamento, sería castigado. Y al llegar, no se le permite atracar en ningún puerto ni descargar la ayuda humanitaria.

Como nos explicaban en este programa Marco y Miquele, del barco Aita Mari, tanto el salvamento marítimo, como la acogida de personas que solicitan asilo, como su estancia en condiciones dignas, son responsabilidad de los gobiernos. Pero los gobiernos no sólo no cumplen con su responsabilidad. Los gobiernos no dejan que los ciudadanos nos hagamos cargo del salvamento marítimo; no dejan que los ciudadanos nos ayudemos en lo más elemental.

Tratan de criminalizar nuestra solidaridad. Nos quieren quitar el derecho a ser humanos y humanas. Pues bien, ahora llegan las elecciones al Parlamento Europeo. No se nos ocurra votar a quienes nos deshumanizan.

Y por supuesto, hagamos que nuestra solidaridad salte por encima de sus repugnantes muros.

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También en el programa, repasamos la actualidad con el testimonio de Tariq Jordan y las «Lecciones de empatía de un muchachito palestino», el experimento que mete a 40 personas en un bote para ponerse en el lugar de los migrantes que cruzan el Mediterráneo y las triquiñuelas de la policía migratoria de EEUU. En la sección de la 2 Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia, hablamos de la nueva carrera armamantística que estamo sufriendo, según los datos del SIPRI.

Sonaron las canciones de Fermín Muguruza, Yalah Yalah Ramallah; y de Jorge Drexler, En Movimiento.


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